sábado, 2 de febrero de 2008

NREM

presa de un sueño que ahora se vuelve el pan.
y no alimenta pero destruye... pan que no huye, pan que se disuelve, pan que no miente.
y por mientras yo
trato de no anticiparme a decidir que mi reflejo en esa pantalla de la TV es un bulto inanimado
y es sólo un avatar de mi fe.
eterno sueño. no se si despierto o duermo o sigo durmiendo despierta o estoy despierta sin sueños. una de mis muñecas siempre queda atada del otro lado.
en mi muñeca no hay un lazo, ni un nudo, ni atadura.
hay un brazalete que reza que el sueño está muerto.
el sueño me sueña a mi mirandome en la pantalla de una TV.
el sueño sueña que yo sueño.

domingo, 9 de diciembre de 2007

lo invisible

me siento como el pobre tipo del Club de la Pelea. mi alter ego y yo. échenme ácido en el dorso de la mano para que despierte. y dejen que me asocie a algún grupo de terapia de desfogue para llorar todas las noches y volver a nacer. que rara es mi vida estos días.

IF IT MAKES YOU HAPPY... THEN WHY THE HELL ARE YOU SO SAD?

miércoles, 5 de diciembre de 2007

lo que habito

Yo habito ese pequeño niño. Ese que sonríe y llora cuando está feliz. Ese que sonríe y llora cuando esta triste.

Yo habito ese pequeño niño que no sabe lo que quiere. Comida, reposo, ternura o calor. Todo es igual y se resume a llantos o sonrisas, y no sabe distinguir entre unos y otros.

Yo habito ese pequeño niño que si siente algo lo oculta, pero cuando no lo siente lo añora. Yo habito su cuerpo pequeño, frágil, indefenso, y me encargo de vestirlo de amargura y frialdad. Lo maquillo para que se vea un poco más maduro y también lo golpeo contra la pared para darle un aspecto de célebre ansiedad.

Yo habito ese pequeño niño, ese que prefiere las tardes frías entre la niebla, ese que no cambiaría una madrugada contigo por todo el dinero del mundo, ese que elige cortarse las venas antes que verte partir. Ese que no quiere otra cosa que la vida que sale de tu pecho. Ese que nunca te lo dirá porque aún no estás aquí.

Yo habito ese pequeño niño nonato, ese feto incompleto que nada entre vísceras y carnes y heces, esa masa sin volumen que no tiene sentimientos, ese escuálido conjunto de vertebras insensibles que no deberás conocer, un ramillete de nervios y un amasijo de órganos que mezclados no son nada humano.

Yo habito este niño, y es su llanto mi habitación, su sonrisa mi morada, su tristeza mi cobijo.

de mudanzas...

Mi vecina tenia treinta años (o un poco más) y una bebé de un año. Mi vecino, el Sr. Laca, tenía más de 70 tal vez. Mi otra vecina tenía cincuenta y tantos años de edad y sus nietos son un trío de gorditos simpaticones que he visto crecer en mi quinta. Al vecino de al frente la verdad lo vi pasar un par de veces. No tenía mucho tiempo viviendo en la casa de la señora de los perros, la misma que tuvo que mudarse de un momento a otro con sus 800 perros mordelones y su pañuelo en la cabeza hacia algún otro lugar.

Mi vecina tenia treinta años y aun su hijita de dos se pasea por la quinta. Se parece un tanto a ella... Su abuela la toma de la mano, la guía en su triciclo, le enseña tiernamente las flores del jardín. Mi vecina, que tenía la edad que próximamente voy a cumplir, se fue un día a la clínica y luego de dos o tres días más, no regresó. No regresaría nunca. Y entonces ver a esa niña, esa pequeña niña de tan sólo dos años, es la perfecta imagen de lo más triste y lo más feliz que veo cuando me encamino a cruzar mi puerta, veloz y raudamente, porque no quiero voltear a ver tanta inocencia interrumpida.

El Sr. Laca se fue rápido. Tendríamos una o dos tres semanas viviendo aquí y, un día, sentados en la sala conversando, vimos pasar su espíritu por el techo. Santia se puso blanco, mi hermana pegó de gritos y yo sentí la casa tan caliente que pensé que iba a desmayarme. Se despidió.

La señora de los nietos regordetes y coquetones (juraría que uno ha crecido enamorado de mí) también se fue fugaz. Una mañana salí de casa, y como siempre, la saludé con un “hola”. Por la noche ya no estaba más. Fulminante le dicen.

Al de al frente lo mataron hace poco. Ajuste de cuentas o error de un borracho, igual reventaron su hígado con un cuchillazo y pum, buenas noches y buena suerte.

Y la vecina de los perros pasó por la injusta maratón del cáncer, y a pesar que la odiábamos porque sus perros nos mordían y atemorizaban, nunca dejamos de pensar en que era una situación muy triste. Morir sola y rodeada de perros. Pero hey, no murió. Aún sigue paseándose con su bicicleta de la época de Chaplin por estos lares, y sigue paseando a sus perros con soga, siempre digna con el pañuelito en la cabeza y el labial rojo pasión.

A pesar de que mi casa es la única que no huele a muerte, igual me rodea, igual me roza, igual me tienta. Y aunque agradezco con precaución ese celestial gesto, aún tengo miedo cada vez que atravieso la puerta. Por eso nunca estoy, ni estuve, ni estaré. Soy una especie de nómade con estrés post mortem. O algo por el estilo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

trinchera helada

Hace mucho tiempo que no sentía. Si, no sentía nada. Estaba algo así como dentro de mi tempano, encerrada, cobardemente atrincherada. No sé si es el contacto o empiezo a recuperar conexión… tal vez sean estas épocas navideñas que tanto odio, pero que tanto apaciguan y llenan de emociones a la gente. Ánimos de rápido contagio.

No sé. Tal vez me dedique a hablar huevadas en las 542 siguientes palabras, pero la verdad es que me siento bien. Algo huele a libertad, como un pequeño hueco por el cual respiro en mi oscura cueva de insatisfacción. Una respuesta a mis manotazos de ahogado. Es difícil tratar de explicar en palabras la sensación de sentir el amor alrededor, el amor como volando, pero no el amor que alguna persona me pueda dirigir… sino ese tipo de amor que uno respira en estas épocas… no es que no reciba amor de la gente, pero estos días siento como si hasta la brisa que me toca lo hace con amor. Pero es un amor que tan solo con roces, duele. Melancólico. Tierno. Sensible y nostálgico. No existen palabras para expresarlo. Trilce. Esa tristeza dulce que te tiene entre el ser y el no ser.

Siento como si algo hubiera pasado y no me han avisado. Algo importante. Pero tal vez sólo sabré que es dentro de algún tiempo. Quizás he crecido un poquito más. Quizás he visto alguna luz, o mi mente se ha expandido. Quizás quizás quizás. Esa mezcla de querer reírte con toda el alma, de vivir, de explorar, de correr y de gritar, y también la misma mezcla de llorar con el alma, de preguntarse ¿por qué?, de no aceptarlo, de no saber, de no querer.

Siento también por minutos que el alma se me expande y ya no cabe en esta cubierta que llevo por cuerpo. El alma, el corazón, el espíritu… todo se infla, se agranda, se quiere liberar… quiere lanzarse al vacío de las palabras. Pero esta no es una verdad a medias, ni tampoco desconocida para mí. Es el inicio de mi proceso de creación. Siempre pasa. La primera vez tenía 5 años y no supe explicárselo a mi madre y termine en la psicóloga. No sé porque pasa, pero pasa. No lo hago por pose, no lo hago por dar pena, ni mucho menos por dármela de genio loco. Simplemente pasa. Pasa que me pongo triste y eufórica a la vez, pasa que me gusta todo y no me gusta nada, pasa que quiero llamar a todos para verlos a los ojos y abrazarlos y llorar un buen rato. Un buen rato. Pasa que siempre me pasa, pero no me pasaba hace mucho tiempo, días, semanas, meses, un par de años… pasa que las palabras tenían hueco, pasa que el amor propio estaba de viaje exiliado, pasa que mis barreras anti todo estaban cimentadas con el hierro y el concreto de mi desazón. Pasa que regresa esa musa de la cual estoy enamorada desde que nací y se llama poesía, por mas cursi y romanticona que suene la cosa, pero así es. Y con poesía la vida tiene ese melancólico sabor a la última chela que te tomas viendo el sunset, en ese último día de playa de tus vacas. Ese sabor que llevas en la boca esperando que llegue el primer día del próximo verano. Ese cuadro que no quieres borrar porque va a ser tu único consuelo cuando regreses a los días normales y rutinarios. Ese aire combinado con pequeñas gotitas de mar que te salpican en la cara y te hacen sentir volátil, elevado… dueño de tu propio pedacito de cielo. Y ese color… eso es lo que no quiero borrar, y lo que quiero que entiendan. Que entiendan que me duele todo.
Pero me gusta.

domingo, 25 de noviembre de 2007

...

don't kid yourself
and don't fool yourself
this love's too good to last
and i'm too old to dream

don't grow up too fast
and don't embrace the past
this life's too good to last
and i'm too young to care

don't kid yourself
and don't fool yourself
this life could be the last
and we're too young to see
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blackout - muse

domingo, 11 de noviembre de 2007

Rodolfo (2007)

si es amor...

la sabiduría llega cuando no nos sirve para nada
no se puede evitar
y todo lo que pasa conviene
son las reglas del destino, son las reglas del amar
Cuando vos querías un abrazo
yo quería emborracharme con los flacos en el bar
cuando yo quería la rutina
vos decías, quiero aire, necesito libertad
cuando vos querías la rutina
yo decía quiero aire, necesito libertad
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas
pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza
Y si es amor, comeremos en la misma mesa
y si es amor, lo que nunca compartimos
las vidas que no vivimos juntos,
las miradas que esquivamos
las mentiras que dañaron
nada nos importará si es amor…


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GRANDE FITO!!!!!!!!!!!!!!!!!